viernes, 4 de mayo de 2007

RECICLAJE DE RESIDUOS TOXICOS

Reciclaje de residuos tóxicos
Futuro reactor impulsado por residuos tóxicosSegún un artículo publicado el 25 de abril de 2007 en CNN.com, científicos del Oak Ridge National Laboratory, en Tennessee, esperan dar un gran paso adelante a finales de este año en la resolución del problema de los residuos nucleares, demostrando el funcionamiento de un nuevo proceso de reciclaje de residuos tóxicos.El objetivo de la demostración –que forma parte de un controvertido proyecto del gobierno de 405 millones de dólares llamado Global Nuclear Energy Partnership (GNEP)–es transformar los residuos nucleares en combustible para una nueva clase de reactores. Según fuentes del GNEP, el nuevo reactor combinado con este tipo de combustible podría producir hasta 100 veces la energía de los reactores convencionales y generar un 40% menos de residuos. Según el Ministerio de Energía de los EEUU, la demanda de electricidad del país ascenderá un 45% desde los 4.000 billones de kilowatios-hora en el 2005 a 5.800 billones de kilowatios-hora en el 2030. La iniciativa forma parte de la estrategia a largo plazo del gobierno de Bush para hacer frente a esta creciente demanda sin producir más gases de efecto invernadero. Otro objetivo fundamental del GNEP es resolver el problema de los residuos nucleares, que cada día aumentan en los EEUU: los 103 reactores nucleares del país producen 2.200 toneladas de residuos radioactivos al año y no se dispone de un buen sitio para almacenarlos. Sin embargo, no todos creen que la estrategia de reciclaje del GNEP sea la solución. El nuevo combustible reciclado contendrá cerca de un 90% de plutonio (frente al 1% que presenta el combustible de los reactores tradicionales) y algunos temen que pueda resultar muy atractivo para un terrorista que pretenda fabricar una bomba. Los miembros del GNEP rechazan esta crítica y afirman que el nuevo proceso de reciclaje no aísla el plutonio, dificultando su posible conversión en una bomba.La demostración de Oak Ridge será un modelo en miniatura de cómo funcionaría el proceso de reciclaje a escala industrial. En cualquier caso, será el próximo año cuando el ministro de energía estadounidense decidirá si seguir adelante con la iniciativa y construir la primera planta de demostración a escala real de los EEUU.